Plataforma Cívica San Fernando de Henares
El 29 de mayo de 2025 se cumplen 240 años desde que ondeó por primera vez la actual bandera de España. Fue en 1785, cuando el rey Carlos III, consciente de la necesidad de distinguir visualmente los buques de guerra españoles en alta mar, aprobó por Real Decreto el uso de un nuevo pabellón para la Marina: una bandera con franjas roja, amarilla y roja, con la central más ancha. Nacía así la bandera rojigualda, uno de los símbolos más perdurables y reconocidos de la identidad española.
UNA BANDERA NACIDA EN LA MAR, PARA UNA ARMADA ILUSTRADA
La nueva enseña fue diseñada específicamente para la Real Armada Española, una de las instituciones más avanzadas y admiradas del siglo XVIII. Lejos de ser una mera fuerza militar, la Armada era un motor de conocimiento, innovación y proyección internacional. En sus navíos viajaban científicos, cartógrafos, astrónomos y exploradores. Fue, en muchos sentidos, el rostro más brillante del reformismo ilustrado español.
Entre sus oficiales destacaban figuras como Jorge Juan y Antonio de Ulloa, marinos y sabios que personificaban el espíritu de la época. Participaron en expediciones científicas de alcance global, introdujeron reformas navales, promovieron la modernización técnica de los astilleros y fortalecieron el poder marítimo de España con base en la ciencia, la educación y la excelencia operativa.
INGENIERÍA, ORDEN Y VISIÓN DE FUTURO
La Real Armada impulsó la creación de grandes arsenales como Ferrol, Cartagena o La Carraca, auténticas joyas de la ingeniería industrial del siglo XVIII. Junto a ellos florecieron escuelas náuticas, laboratorios, observatorios y academias donde se formaban los futuros oficiales del mar, combinando el rigor militar con el saber científico.
Fue en ese contexto de modernidad y de ambición nacional donde nació la bandera rojigualda. Su diseño fue seleccionado entre una docena de propuestas por su alta visibilidad, fuerza cromática y neutralidad política. Aunque inicialmente reservada a los buques de guerra, con el tiempo se extendería a edificios oficiales y, ya en el siglo XIX, se convertiría en la bandera nacional de España.
MÁS QUE UNA BANDERA: UN LEGADO
La rojigualda no nació como símbolo ideológico, ni impuesta por una dinastía. Nació como una necesidad práctica, y se convirtió en un emblema de la capacidad de España para adaptarse, innovar y proyectarse al mundo.
Hoy, al conmemorar sus 240 años, es justo recordar que esta bandera fue, y sigue siendo, símbolo de lo mejor que ha dado nuestro país:
el conocimiento,
el servicio público,
la ciencia,
la vocación global,
y la voluntad de progreso.
Conclusión
Celebrar esta efeméride es mucho más que recordar una fecha: es reivindicar un legado ilustrado, moderno y digno. Una historia que nos interpela como nación y nos recuerda que la excelencia y la inteligencia pueden y deben ser la base de nuestro proyecto común.
¡Feliz 240 aniversario, bandera de España!.
Luis Ángel Zas
30 de Mayo de 2025
Día de San Fernando

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